Cuánto te amo, vida mía,
nunca te podré olvidar,
por siempre te habré de amar,
siempre serás mi alegría;
a tu lado hallé armonía,
entendí lo qué es gozar,
comprendí qué es añorar
y sufrí larga agonía;
sin embargo, dulce anhelo,
sigues en mi corazón
cual perenne padecer;
el recuerdo es un consuelo
interminable obsesión:
inolvidable mujer...