José Bayón Garcinuño

DESDE UNA MUJER

Salimos de un cuerpo

que nos protegía y acunaba,

que nos daba seguridad y alimento.

 

Salimos hombre y mujer,

no para ser piezas

de una cadena de montaje

ni repuestos

de una máquina de hacer dinero,

no para obrera y obrero de la obra

ni guerrero y guerrera de la guerra.

 

Salimos de una hembra

con todas sus esperanzas y deseos.

Con su sueño

de que nuestros sueños

fueran más lejos que sus sueños,

de que no necesitáramos matar

para estar vivos,

de que fuéramos iguales

en distintos cuerpos,

con distintos colores,

con distintos sexos.

 

Salimos de una madre

a la puerta de la vida,

para ser una parte en el beso

y un todo en la caricia.