La locura es mar abierto
donde naufraga razón,
y canta en cada rincón
un pensamiento despierto.
A veces parece un huerto
de sueños sin centinela;
otras, tormenta que vuela
sobre la mente encendida,
pero también da a la vida
la chispa que la revela.
En desvelo la locura
rompe relojes del juicio,
y en su caprichoso vicio
siembra risa y desventura.
Es tempestad sin cordura
que al alma cambia de rumbo;
a veces levanta un tumbo
-poesía inesperada-,
y en su llama desatada
arde el genio del profundo.
JUSTO ALDÚ / Derechos reservados 2026