En el lienzo del tiempo, Elideth,
dibujas la vida con mano serena,
donde lo cotidiano se vuelve sagrado
y la palabra mansa, el alma llena.
Tu voz es un puente de cultura y de ríos,
una determinación que no sabe de ruido,
donde el perdón habita como un sol de mañana
en el pecho de quien nunca se siente vencido.
Pintas el mundo con luz de enseñanza,
con esa elegancia que el tiempo no borra,
y en cada pincelada de paz y templanza,
es tu propia vida la que nos socorra.
¡Qué privilegio habitar en tu entrega!
Poeta infinita de trazo y de calma,
gracias por ser la semilla que llega
y florece directo en el fondo del alma.
© 2026 Oney ✒️