AleAguilar

Respuestas

Una llama del amor que no se apaga.

No iluminó ni la mitad de su cara

como el lado oscuro de una sombra,

que las caricias no cubrían ni silenciaban.

Desperté de este coma inducido

por tus labios que me alejaron del camino.

Mis versos ya no son solo poesía,

ahora calculan, seducen, hechizan.

Invierten el misterio

de tus pensamientos.

Me devuelven las palabras

que sueltan chispas y alquimia.

Con ellas elaboro pociones de besos

me dan la sabiduría para no tentarme de ti, mi vida.

No solucionarte, ni entenderte...

solo volver tu voluntad la mía.