En calma te escribo estos versos
negándome a aceptar que extraño tus besos,
a pesar de mi locura de amor rebelde
no sé porqué aún
no te puedo soltar.
No quisiera que te vayas
y me mata el miedo
sí te quedas,
pero ahí ando dándolo todo
con una línea pintada
a medio metro de mi amor.
La fe de que despiertes
me ata a tus abrazos,
y me vuelve loco pensar
que si desaparece el muro pintado de gris
que no me deja descubrirte,
la sinergia será inigualable
y el amor un tren a la ciudad de los suspiros.
Es de noche
y aquí te espero.