El amor es tonto.
Pero… ¿en qué?
El amor es tan tonto que ahora mismo, escribiendo esto y leyendo varios poemas de otros autores o hasta los míos, pienso en algo…
Me encanta ser tonta.
Porque es muy distinto ser tonta por amor a que crean que sos tonta.
Ser tonta por amor es sentir, escribir,
soñar un poco más de la cuenta.
Y si amar es eso, entonces sí…
qué lindo es ser un poco tonta.