Asklepios

Hundido en el sueño

Hundido en el sueño,

el ritmo de mis caricias

perdió el paso sobre tu piel,

por culpa de la inesperada aparición

de esa geometría corpórea que

la lentitud a veces tiene, y que se

estira al huir, incapaz ya de

seguir el rastro de las escasas y

desvanecidas huellas que aún pueden

quedar del primigenio ritual

de mi cariño.