Elena de Mayo

Injerto de Amor

Como a un hermoso frutal,
Él me poda con libertad.

 

Con amor,
aunque sienta dolor
brotará una nueva flor,
y después,
un fruto también.

 

Hermoso viñedo,
de origen del cielo,
me injertó,
y a su reino me ingresó.

 

Anhelo para Él
dar una cosecha también,


pues sin Él,
nada puedo yo hacer.