Amando tus aromas de jazmines
queriendo dulcemente venerarte;
pensando de pasión poder llenarte
escucho mil arpegios de violines.
En medio de románticos festines
quería con mis letras dibujarte;
amando tus aromas de jazmines
queriendo dulcemente venerarte.
Oyendo de ilusión tiernos maitines
mi sueño más hermoso fue adorarte;
tratando con mis besos entregarte
los cantos de celeste arlequines:
¡Amando tus aromas de jazmines!
Autor: Aníbal Rodríguez.