Vende por monedas
Su rostro azulado
De vino y cerezas
A un juglar endiablado
La noche eterna
Los fríos establos
Ella se entera:
Un pulgar hacia abajo
Entrenada se asoma
A bultos ajenos
Una Condenada aurora
De pulpos ciegos
Rotas cadenas
Cuchillo afilado
La nada es afuera
Y Se llega remando
Y en las peceras
De piedras y barro
La luz de linternas
Y peces engañados
Llegando la hora
Levantará vuelo
Enfrentada a lunas rojas
Y Manchando su cielo