\"Instante màgico donde el sueño del niño y la realidad
se funden en los primeros rayos del sol\"
Se quiebra la noche en hilos de oro
la sombra se retira con pies de algodòn
y el niño soñador...despierta de aquel gran tesoro
que guarda en la almohada de su corazòn
El sol ya se asoma como una naranja encendida
peinando los montes con dedos de luz
y el mundo parece recièn nacido
limpio de peso de guerra y de cruz
La luz no llega sola tras la loma
viene escoltada por millones de voces de ala
es el canto de aves que en el aire se asoma
y en el oido del niño se instala
Un turpial ensaya un silbido de ruego
despertando al sueño del niño con su nota clara
mientras el colibrì en su eterno juego
anuncia que el miedo por fin se repara
Es una orquesta de pluma y de viento
que solo toca un himno de amor y de paz
un coro que nace del sentimiento
de que la guerra es un cuento falaz
El niño escucha ese trino sagrado
que rompe el silencio del viejo cristal
y siente que el miedo ha sido lavado
con la mùsica pura de un manantial
Cada gorjeo es un \"buenos dìas\"
un verso de luz que el nido le envìa
curando la tierra de sus agonìas
con la màs simple y total alegrìa
Entra el alba por la ventana abierta
oliendo a tierra humeda y a pan temprano
mientras la paz que estaba encubierta
le estrecha al niño su tibia mano
Es un nuevo amanecer de cristal y de viento
donde el rocìo brilla como una promesa
y cada latido es un sentimiento
que sobre la mesa se apoya y descansa
El niño sonrie, mira el firmamento
ve que el azul ya no tiene fronteras
y siente que el mundo en este momento
es una bandera de luz verdadera
Abre sus manos, soltando el suspenso
y recibe el dìa como un don sagrado
porque el sol le dice con su brillo intenso
este es el mundo que tu habias soñado.
Autor
Henry Alejandro Morales