Conocer tu cuerpo,
esa luz de tu alma,
la mente que manda
y rige tu anhelo;
los sentidos abiertos
y eso que no pasa,
que no enturbie nada:
vivir el momento;
hallar la conciencia:
infinito océano,
y tu eres la gota;
la vereda abierta,
la puerta del cielo,
maná que conforta...