TU PIEL Y MI PIEL
Tu piel y mi piel, encendidas, buscándose como dos llamas que no saben apagarse.
Apenas te acerco la boca y ya tu respiración me quema.
Tu piel y mi piel, rozando lento, desesperadas, como si cada movimiento fuera un secreto que solo nuestros cuerpos entienden.
Tus dedos viajan, exploran, despiertan, y mi cuerpo responde como si te hubiera estado esperando toda la vida.
Me pierdo en tu aroma, en ese calor que sube cuando te acerco, cuando mis manos se deslizan por cada curva que te hace única.
El tiempo se detiene al sentirte temblar, al escuchar tu voz quebrarse cuando mi piel se encuentra con la tuya en ese punto donde ya no existe el mundo.
Tu piel y mi piel,
en un baile que pide más, que exige más, que nos desarma hasta dejarnos sin palabras.
Y es ahí, en ese instante ardiente, cuando tu cuerpo contra el mío se vuelve deseo puro y ya no sé dónde terminás vos ni dónde empiezo yo.