JUSTO ALDÚ

SHOWER PARA UN DIVORCIO (Comedia - II Acto)

ACTO II

 

(Se abre el telón.)

La misma sala del Acto I.

 

Ahora el lugar está decorado de manera improvisada.

Un cartel hecho con cartulina dice:

 

“DIVORCE SHOWER”

 

Debajo, alguien escribió con marcador:

 

“¡Felicidades, Petronila!”

 

Hay globos medio inflados, serpentinas torcidas y una mesa con botellas, vasos plásticos y varios sobres.

Petronila está sentada en el sofá. Tiene aspecto de resaca emocional, pero ahora viste un pequeño gorro de fiesta que claramente no recuerda haberse puesto.

Brígida revisa su libreta.

Candy organiza bebidas.

Filomena abre una bolsa llena de regalos.

Suena música de despecho a bajo volumen.

 

BRÍGIDA (con tono profesional)

—Señoras, oficialmente queda inaugurado el primer Shower de Divorcio de este apartamento.

 

CANDY

—Un momento histórico.

 

FILOMENA

—Un sacramento social.

 

PETRONILA

—Todavía no entiendo por qué hay globos rosados.

 

CANDY

—Porque los negros eran muy depresivos.

 

FILOMENA

—Y los blancos parecían velorio.

 

BRÍGIDA

—Concentración, por favor.

 

Procederemos al conteo de donaciones para el fondo “Libertad Legal de Petronila”.

(Abre sobres.)

—Cincuenta… cien… ciento cincuenta…

 

CANDY

—Ese abogado va a llorar de felicidad.

 

FILOMENA

—Y Ricardo de tristeza.

 

PETRONILA

—Bueno… llorar tampoco.

Ricardo lloraba solo cuando perdía el control remoto.

Ríen.

Filomena abre otro paquete.

 

FILOMENA

—¡Una cafetera!

 

CANDY

—Perfecto.

 

Para las madrugadas de mujer divorciada y peligrosa.

 

PETRONILA

—Ricardo decía que yo hacía el peor café del mundo.

 

CANDY

—Bueno… ahora puedes practicar sin críticas.

Brígida levanta otro sobre.

 

BRÍGIDA

—Doscientos dólares.

 

FILOMENA

—¡Aleluya!

 

CANDY

—Esto ya parece crowdfunding emocional.

 

PETRONILA

—Nunca pensé que divorciarme sería tan rentable.

 

FILOMENA

—Es que el sufrimiento bien administrado produce dividendos.

Brindan.

 

TODAS

—¡Salud!

 

De repente…

 

SUENA EL TIMBRE.

Las cuatro se quedan inmóviles.

 

FILOMENA

—¿Esperábamos a alguien más?

 

BRÍGIDA

—No.

 

CANDY

—Tal vez otra inversionista.

 

Petronila se levanta.

Camina hacia la puerta.

Abre.

Silencio.

Petronila queda rígida.

 

PETRONILA

—Ricardo.

 

Entra RICARDO, confundido.

Mira el cartel.

Luego mira los globos.

Luego la mesa con sobres.

 

RICARDO

—¿Qué está pasando aquí?

 

CANDY

—Una actividad terapéutica.

 

FILOMENA

—Y financiera.

 

BRÍGIDA

—Evento privado.

Ricardo lee el cartel.

 

RICARDO

—“Divorce Shower”.

(Se queda pensando.)

—¿Eso existe?

 

CANDY

—Desde hoy.

 

FILOMENA

—Es innovación social.

Ricardo mira los sobres.

 

RICARDO

—¿Eso es dinero?

 

CANDY

—Sí.

 

FILOMENA

—Para el abogado.

 

RICARDO

—¿Para quitarme todo?

 

CANDY

—No todo.

(pausa)

—Solo lo importante.

Ríen.

Ricardo mira a Petronila.

 

RICARDO

—Yo vine a hablar.

 

CANDY

—Qué inoportuno.

 

Estamos celebrando.

 

FILOMENA

—Y bebiendo.

 

BRÍGIDA

—Y haciendo contabilidad.

 

Ricardo suspira.

 

RICARDO

—Petronila… yo… quería decir que lo siento.

 

Silencio.

Petronila lo observa.

 

PETRONILA

—¿Lo sientes?

 

RICARDO

—Sí.

 

CANDY (susurrando a Filomena)

—Llegó tarde el arrepentimiento.

 

FILOMENA

—Como siempre.

 

Ricardo continúa.

 

RICARDO

—Sé que cometí errores.

 

Pero doce años… no se tiran así.

Petronila mira el cartel.

Mira a sus amigas.

Mira los globos.

Luego vuelve a mirar a Ricardo.

 

PETRONILA

—Ricardo…

 

Doce años contigo…

y hoy estoy celebrando que se acabaron.

 

(pausa)

 

Eso debería darte una pista.

Ricardo baja la cabeza.

Suspira.

 

RICARDO

—Bueno…

 

¿al menos invitan un trago?

Las amigas se miran.

 

CANDY

—¿Qué dicen?

 

FILOMENA

—El perdón es cristiano.

 

BRÍGIDA

—Pero el abogado ya está pago.

 

Petronila piensa un momento.

Toma un vaso.

Sirve ron.

Se lo entrega a Ricardo.

 

PETRONILA

—Brindemos.

 

RICARDO

—¿Por qué?

 

PETRONILA

—Por el final.

 

CANDY

—Y por el comienzo.

 

FILOMENA

—Y por el abogado.

 

BRÍGIDA

—Que ahora tiene trabajo asegurado.

 

Todos levantan los vasos.

 

TODOS

—¡Salud!

 

Beben.

Ricardo observa la sala.

Suspira.

 

RICARDO

—Nunca imaginé que mi divorcio terminaría en fiesta.

Petronila sonríe.

 

PETRONILA

—No es tu divorcio.

 

(pausa teatral)

—Es mi libertad.

 

Las amigas aplauden.

Candy mira al público.

 

CANDY

—Moraleja de la noche:

Si el matrimonio se hunde…

 

FILOMENA

—No lloren.

 

BRÍGIDA

—Organicen una fiesta.

Petronila levanta su vaso por última vez.

 

PETRONILA (Mirando al público)

—Y si van a divorciarse…

(pausa)

—asegúrense de tener buenas amigas… y un buen abogado.

 

TELÓN

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026