Carlos Baldelomar

+ ANIMALES NOCTURNOS +

Es fácil olvidar
lo que no conviene.

Pero hay caprichos del alma
que se instalan
donde uno no quiere.

No sé si viven en casa
o viven en uno,
pero lo cierto es
que aparecen
y se mueven
como animales nocturnos.

Quizá porque hablan bajito,
o quizá se avergüenzan
de su propia sombra.

Pero...
cuando la paz de la ciudad
allá afuera gobierna,
algo aquí escucho.

algo aquí habita.

Aunque nadie los vea
y nadie más
los escuche.