Marvin Ramirez

El Rastro De La Gloria

Dicen que eres el invento de mi soledad, una anomalía en la lógica de los hombres. Pero yo guardo el calor de tu piel desafiando al tiempo y el eco de tu voz en la pureza de lo vivo.

​No eres un sueño. Conservo las pruebas de esa noche sagrada: plumas de tus alas blancas enredadas entre mis sábanas y el mapa de mi cuerpo marcado por tus besos, esas cicatrices de gloria que son mi único testimonio de lo eterno.

​Aunque el cielo se cerrara y el destino nos trazara rumbos distintos, mis ojos seguirán fijos en el firmamento. Sigo aquí, con el corazón en un hilo, esperando el momento en que vuelvas a descender para rescatarme del olvido.