Cheirol

Todo vibra.

La tensión que generamos cuando solamente nos pensamos.
Miramos hacia abajo recordando, suspirando,
como si el hilo rojo estuviera tirando.

Son ilusiones que creo me armé al mirar tus ojos.
Qué hermosa profundidad veía,
y se me aceleraba el corazón.

No te besaba para no ser intensa,
pero te buscaba
para que vos lo hicieras.

Se me eriza la piel de pensar
en nuestras tensiones generadas mutuamente.
Se me expande la cabeza y los sentimientos.
Cuánta nostalgia me despertás.

Nos buscamos con la mirada
y nos reímos.

Nos atamos para sentirnos más cerca.
Me sostenés fuerte,
tan fuerte que no puedo salir.

Freno lo que se viene,
porque me da miedo.

Sospecho que te gusto,
no lo sé aún.

¿Es producto de mi imaginación
el personaje que creé?

Uno que ata y desata,
uno que tira y afloja
cuando tiene que hacerlo.

Consciente de sus actos,
de sus palabras.

Dulces melodías me hace escuchar.
Qué hermosos gustos tenés,
los quiero para mí.

Así, hipnotizada,
dejo de pensar
en qué melodías me gustan a mí.

Me aferro a escuchar esa playlist
una y otra vez.

Porque sí,
me eriza la piel,
me trae nostalgia
y sonrisas.

¿Es eso lo que queremos,
cierto?