Tal vez el sortilegio no esté en lo que ocurre sino en lo que empieza a sentirse cuando nadie sabe explicarlo.
No pesa, no deja marcas visibles.
Sin embargo abre una grieta por donde entra otra forma del día.
Cómo si este guardara una señal, y todo pareciera estar en su sitio.
En ese instante y solo en ese, la realidad parece escuchar.
-------------
Rafael Blanco López
Derechos reservados