\"Carrera de Calle a Calle\"
Éramos chicos
chicos de barrio, de vereda rota
y de gritos que anunciaban el juego
Las carreritas de punta a punta eran el momento.
se armaban los equipos como en la vida
rápido, sin muchas vueltas
con elección a dedo y algo de suerte
te elegían por rápido, por valiente
por tener actitud
aunque nadie usaba esa palabra
solo sabías que tenías que correr y ganar
La meta estaba lejos pero cerca
el desafío era esquivar a la vecina que barría con bronca
el auto que justo salía
el perro que cruzaba sin mirar.
y los gritos
¡los gritos!
los que te alentaban como si fuera la final del mundo
y los otros
los que decían que no ibas a llegar
Corrías con todo
con el cuerpo, con el alma, con el último aliento.
y sin saberlo, la vida te estaba entrenando
Enfoque. Decisión. Obstáculos. Dudas.
todo estaba ahí, disfrazado de juego.
y yo pensaba que era solo eso, un juego.
Hoy pasaron 40 años.
y todavía me acuerdo del sol bajando y de esa línea imaginaria de llegada.
¿Dónde estarán esos primeros amigos?
¿Qué carreras habrán corrido después?
¿Formaron grandes equipos?
¿Siguieron desafiándose?
Qué curioso cómo un simple juego te mostraba
sin darte cuenta
lo que venía después
qué coherencia brutal la de la infancia.
Ah, y sí.
“El último es cola de sapo” debería estar patentado.
porque ser último no era solo perder.
era promesa, era otra oportunidad
de volver a jugar.
de hacerlo mejor.