Te cuido porque tal vez seas el amor de mi vida
y ni en esta ni en otra
quisiera dañarte.
Me alejo por el temor a que te vayas,
y no soportaría extrañarte una vez más
como si el universo te hubiera desaparecido.
Y sí, es tonto,
porque el desaparecido fui yo y
no te dejé ver mi luz
a pesar de tu búsqueda que un día terminó.
Te veo en sueños
y te siento en demasía,
más cuando das luz al final de la noche
y de una nada vuelves a mi,
con esas preguntas existenciales
que me ponen a dudar de qué hago aquí.
Creo que te amo
y tal vez nunca te lo diga,
o tal vez algún día leas este poema,
y te acuerdes de mi.