Mientras espero, querida presa,
espero que mueras lentamente
dentro de mi cabeza;
olvidar que un día estuviste cerca.
Mientras espero, querido niño,
quiero que sepas la de veces
que te he necesitado
los largos ratos que he llorado,
por tenerte una vez a mi lado.
Mientras te maldigo en secreto,
y un libro entero te he escrito,
espero, chico solitario,
que alguna vez me hayas apartado
de tu pensamiento malsano,
y mis recuerdos, como flechas,
el corazón, te dejaran atravesado.
Espero, respiro y maquino,
una razón para abandonar mi raciocinio,
para correr a tus brazos,
amarte sin un motivo,
amarte con tus defectos
amarte como tu, a mi, no has podido.