Y quizás
la vida
o el destino,
como
queramos
llamarlo,
en estos
momentos
se encuentre
tramando
un
último encuentro
entre
usted
y yo.
Y si es
así,
¿no crees
que sería
un buen
momento
para que dejemos
en el clóset
todas
nuestras
máscaras
y todos
nuestros
disfraces?
Y si
llegase
a ocurrir
tal cosa,
¿sabrás
tú aún
reconocerme?
¿Y sabré
yo
amarte?
¿O tendremos
que presentarnos
de nuevo
y volver
al inicio de todo?