JUSTO ALDÚ

SHOWER PARA UN DIVORCIO (Comedia en dos actos)

SHOWER PARA UN DIVORCIO

Comedia en dos actos

 

PERSONAJES

Petronila del Carmen Chinchilla — La futura divorciada. Dramática, sentimental, volcánica.

Brígida Milagros Paredes — Amiga práctica, organizadora compulsiva de eventos.

Candelaria “Candy” Mantecón — Sarcástica, amante del chisme fino.

Filomena del Socorro Quintero — Ingenua, religiosa cuando conviene, pero bebedora disciplinada.

 

 

ESCENOGRAFÍA

Interior de un PH moderno. Sala-comedor integrada.

Un sofá amplio, cojines desordenados, una mesa de centro donde ya hay algunas latas de cerveza, un par de vasos, servilletas y un control remoto.

 

Al fondo:

Una puerta principal con timbre funcional.

Una cocina visible con nevera.

Un pequeño mueble bar.

Sobre la mesa hay también:

Un cuaderno

Teléfonos celulares

Un cenicero, aunque nadie fuma

Una pequeña planta que parece medio muerta.

Iluminación cálida de interior nocturno.

 

 

VESTUARIO

 

Ropa casual de casa:

Petronila: pantalón cómodo y camiseta grande; cabello algo despeinado.

Brígida: ropa deportiva elegante; trae una libreta como si fuera gerente de eventos.

Candy: blusa moderna, jeans ajustados, actitud de influencer doméstica.

Filomena: vestido floral de señora respetable… con sandalias.

 

 

ACTO I

 

(Se abre el telón.)

 

Petronila está sola en el sofá mirando el techo con una lata de cerveza ya abierta. Suspira como si el universo le debiera alquiler.

Suena el timbre y Petronila se levanta lentamente.

 

PETRONILA  (quejándose al caminar)

—Seguro son las muchachas… o el cobrador… o el destino que vino a terminar de rematarme.

Abre la puerta.

Entran Brígida, Candy y Filomena cargando una bolsa llena de cervezas.

 

BRÍGIDA

—¡Llegó la brigada de rescate matrimonial!

 

CANDY

—O lo que quedó flotando después del naufragio.

 

FILOMENA

—Trajimos provisiones… porque el divorcio deshidrata.

 

(Sacan latas y las colocan sobre la mesa como si montaran un pequeño altar cervecero.)

 

PETRONILA (suspirando dramáticamente)

—Ay amigas… mi vida se derrumbó… como edificio sin ingeniero… ni permisos.

 

CANDY

—No exageres mujer.

Se cayó una pared… y para ser honesta, esa pared ya estaba llena de humedad.

 

BRÍGIDA (práctica)

—Primero lo importante.

¿Cuántos años duraste con el espécimen?

 

PETRONILA

—¿Espécimen?…

 

(suspira)

 

—Doce años.

 

FILOMENA (sorprendida)

—¡Ahhhh!

Doce años… eso ya clasifica como garantía vencida… y sin repuestos.

 

CANDY

—¿Doce años con Ricardo… o doce años entrenando paciencia olímpica?

 

PETRONILA

—Doce años aguantando.

 

FILOMENA

—¿Y la escopeta?

 

PETRONILA

—¿Qué escopeta?

 

CANDY

—La que tenías guardada debajo de la cama.

 

Silencio breve.

 

PETRONILA

—¿Cómo sabes tú que hay una escopeta debajo de la cama?

 

Las tres amigas se miran.

 

Candy toma cerveza.

Demasiado tranquila.

 

CANDY

—Bueno… eso… es conocimiento doméstico general.

 

FILOMENA (murmura)

—Sí… conocimiento… muy… específico.

 

BRÍGIDA (cambiando rápido de tema)

—Emergencias matrimoniales.

 

CANDY

—Como volver tarde.

 

FILOMENA

—O dejar el baño como piscina pública.

 

BRÍGIDA

—O comerse el último pedazo de pizza.

 

PETRONILA (se anima un poco)

—Bueno… gracias a Dios nunca la usé.

 

CANDY

—Claro… porque el matrimonio ya estaba clínicamente muerto.

 

(Ríen.)

Petronila abre otra cerveza.

 

PETRONILA

—Ese hombre… ese… ese desgraciado…

(ya empieza a hablar más lento)

…ese hombre no sabía apreciar a una mujer.

 

CANDY

—¿El mismo que te dejó plantada en tu cumpleaños?

 

PETRONILA

—¡El mismo!

 

FILOMENA

—¿El que se comió el pastel entero?

 

PETRONILA

—¡Ese mismo!

 

BRÍGIDA

—¿El que le puso gasolina al carro con la tarjeta de tu mamá?

 

PETRONILA (levantando la lata)

—¡Ese mismísimo parásito sentimental!

 

TODAS

—¡Salud!

 

Beben.

Petronila ya está más suelta.

 

PETRONILA

—Pero…

 

(voz suave)

…yo lo amaba…

Silencio incómodo.

 

CANDY

—No empieces.

 

FILOMENA

—Ni se te ocurra.

 

BRÍGIDA

—Prohibido sentimentalismo hasta nuevo aviso.

 

PETRONILA

—Es que cuando decía mi nombre…

 

(se balancea)

 

Petronilaaa…

 

(Suspira.)

 

CANDY

—Lo decía porque no recordaba el de la otra.

 

Risas.

 

BRÍGIDA

—¡Se acabó!

 

Vamos a organizar algo importante.

 

PETRONILA

—¿Un funeral?

 

BRÍGIDA

—¡Un shower para el divorcio!

 

Silencio.

Luego explosión de emoción.

 

TODAS

—¡¡WEEEE!!

 

FILOMENA

—¡Como los baby shower!

 

CANDY

—Pero en vez de pañales…

 

BRÍGIDA

—Dinero para el abogado.

 

CANDY

—Y para quitarle todo al infeliz.

 

FILOMENA

—¡El carro!

 

CANDY

—¡La televisión!

 

BRÍGIDA

—¡La cafetera!

 

FILOMENA

—¡Hasta el WiFi!

 

PETRONILA

—¿También el WiFi?

 

CANDY

—Ese hombre no merece ni la contraseña… ni el módem.

 

(Ríen.)

 

Petronila bebe otra vez.

Ya empieza a hablar arrastrado.

 

BRÍGIDA (sacando libreta)

—Bien.

 

Fecha del Shower del Divorcio.

 

CANDY

—sábado.

 

FILOMENA

—Con comida.

 

CANDY

—Y karaoke de despecho.

 

(Agarra una lata como micrófono.)

 

CANDY

—¡Canciones de traición!

 

FILOMENA (entonando)

—♪ Rata de dos pataaaaas ♪

 

CANDY

—♪ Te estoy hablando a tiiii ♪

 

FILOMENA

—¡Hic!

—Ya estoy afinando con cerveza artesanal.

 

(Ríen.)

 

BRÍGIDA (mira la mesa)

—Momentito… antes de seguir.

 

Vamos a llamar gente.

Que traigan dinero para el abogado…

y si pueden… una botellita decente.

 

CANDY

—Exacto.

Divorcio sin presupuesto es solo tristeza con hielo.

 

FILOMENA

—¡Vamos a reclutar patrocinadoras!

 

(Las tres toman los celulares de la mesa.)

Hablan al mismo tiempo.

 

BRÍGIDA (al teléfono)

—Hola Lidia… sí… emergencia jurídica…

sí… shower de divorcio…

no, no es broma… trae dinero.

 

CANDY

—¡Maritza!

Sí… el matrimonio de Petronila murió…

ven al velorio con efectivo.

 

FILOMENA

—Gloria… hija… trae plata para el abogado…

y si tienes whisky… mejor.

Siguen marcando.

Risas.

Confirmaciones.

 

BRÍGIDA (revisando el cuaderno)

—Bueno…

ya hay ocho confirmaciones.

 

CANDY

—Perfecto.

Eso ya paga la primera pelea legal.

 

FILOMENA

—Y la segunda ronda de tragos.

 

(Chocan latas.)

 

PETRONILA (se balancea)

—Pero…

…él me decía…

…mi Petronila cósmica…

 

(Suspira profundamente.)

 

PETRONILA

—Decía que mi nombre brillaba como estrella…

que cuando yo caminaba el universo hacía silencio…

que el vello de su pecho…

(se toca el corazón)

…era como una alfombra donde descansaban mis sueños…

(se le humedecen los ojos)

—Jiiii…

¡Ese pecho era como un bosque tibio donde yo apoyaba la cara!

¡Ay Ricardo!

 

CANDY

—Ay no…

 

FILOMENA

—Entró en fase nostalgia.

 

(la observa)

En cinco minutos recuerda la escopeta.

 

PETRONILA (de repente mira a Candy)

—Oye…

…tú nunca me explicaste algo.

 

Silencio.

 

PETRONILA

—¿Cómo sabes tú lo de la escopeta debajo de mi cama?

 

Candy se queda quieta.

 

Filomena bebe.

Brígida deja de escribir.

 

CANDY (tensa)

—Bueno…

…porque…

…Ricardo me lo contó.

 

PETRONILA

—¿Ricardo?

 

CANDY

—Sí…

(suelta la bomba)

…una vez que yo fui a visitarlo.

 

Silencio Largo.

 

PETRONILA

—¿A visitarlo?

 

CANDY

—Bueno… visitar… conversar… compartir…

Petronila se levanta lentamente.

El alcohol y el drama suben juntos.

 

PETRONILA

—Candy…

… ¿tú estuviste en mi casa…

…cuando yo no estaba?

 

CANDY

—Bueno…

 

FILOMENA (se persigna)

—Ay Padre celestial.

 

PETRONILA (grito melodramático)

—¡RICARDOOOOOOO!

(se agarra la cabeza)

¡NO!

¡NO!

¡NO!

 

(se derrumba en el sofá)

¡CON MI MEJOR AMIGAAAA!

Llora.

Las otras dos miran a Candy.

Candy levanta las manos.

 

CANDY

—Bueno… bueno… tampoco exageremos…

¡fue una sola vez!

 

PETRONILA

—¡UNA SOLA VEZ!

¡Una sola vez basta para destruir doce años de matrimonio!

 

FILOMENA

—Técnicamente bastan cinco minutos.

 

BRÍGIDA (suspira)

—Bueno… al menos ya tenemos tema central para el Divorce Shower.

 

Petronila llora abrazando la lata.

 

PETRONILA

—Ricardooo… papiiii…

¿por qué me lo hiciste…?

 

Sin darse cuenta se saca el sostén por una manga.

Lo mira como si fuera un objeto filosófico.

Lo lanza detrás del sofá.

 

CANDY

—Bueno…

definitivamente se apagó el motor de la venganza.

 

FILOMENA

—Está completamente ebria.

 

BRÍGIDA (cerrando la libreta)

—Pero el evento ya está organizado.

 

PETRONILA (murmura)

—Ricardo… vuelve… te perdono lo del pastel…

 

Las tres amigas se miran.

Silencio.

 

CANDY (mira al público)

—Esto…

(se encoge de hombros)

…se va a poner peor en el segundo acto.

 

TELÓN