Efrain Eduardo Cajar González

Independencia de Letonia

I

Hoy once de marzo el tiempo se detiene,
y Letonia recuerda su destino;
no fue tan solo un día en el calendario,
fue la voz de un pueblo abriendo su camino.

II

Riga alzó su memoria hacia los cielos,
y el Báltico escuchó solemne el paso;
la historia respiró entre los estandartes
cuando el valor venció al antiguo lazo.

III

La libertad no nace en un instante,
se forja en la paciencia de los pueblos;
en la esperanza firme de las casas,
y en la verdad guardada por los viejos.

IV

Así Letonia afirmó su soberanía,
con dignidad serena y con firmeza;
y el mundo oyó la voz de una nación
que defendía su antigua nobleza.

V

Que este once de marzo nos recuerde
que la libertad exige valentía;
y que la paz se alza entre las naciones
cuando la justicia guía cada día.

VI

Salud, Letonia, tierra de memoria,
de bosques, de cultura y mar abierto;
que tu bandera siga entre los pueblos
como símbolo vivo de lo cierto.