Como una partícula que se pierde en el aire,
como una partícula que se desvanece en el espacio.
Como una partícula que oculta un universo,
tan grande en su centro, pero tan pequeña ante el ojo humano.
Como esa partícula que habita en mi ser,
a la que llamo alma: la que guarda mi verdad
y solo muestra lo necesario,
la que me vuelve imperceptible ante este gran universo.
Esa partícula en la que estamos,
creyéndonos el centro de todo,
siendo apenas el centro de nuestro pequeño mundo.
Solo eso somos:
partículas de polvo de estrellas,
y como simples partículas terminaremos.