Hablo conmigo misma,
pero no es la misma.
Pues una escucha,
la otra solo se disgusta.
¿Cómo es posible
que dos sean una?
Si una quiere paz,
la otra quiere lucha.
Al fin y al cabo
dos se irán
en esta desdicha
llamada vida tan injusta.
No me conformo con una,
realmente quiero mejorar…
pero ¿a son de qué,
si a nadie le gusta escuchar?
Por eso
una está harta
de escuchar a la otra
llorar.