CARTAS QUE VENCEN LA DISTANCIA
A veces,
las palabras pesan en la distancia
y el silencio se hace eterno,
una flecha perdida,
persiguiendo al viento.
Pero el viento no trae sonrisas,
solo arrastra la distancia
y el eco de una espera
que se viste de nostalgia.
Y entonces,
no hay mirada más triste
que esta mirada de hombre,
persiguiendo al viento
por ver tu sonrisa aparecer a lo lejos,
por tropezar con ella en la curva del camino,
por encender mi tarde con solo un destello tuyo.
Pero el viento no trae sonrisas,
solo arrastra la distancia
y el eco de una espera que se viste de nostalgia.
Y en el milagro quieto de una hoja
no hay corazón más contento que el mío,
por leerte en el tiempo,
por descifrar el mapa de tus días
por saber que, aunque la distancia nos separe,
tu voz cabe entera en el corazón.
Y aunque el silencio a veces se haga eterno,
siempre está tu palabra para devolverme el tiempo
y tu sonrisa, al fin, abrazando el alma.
— LMML