Patricia Aznar Laffont

Sólo...

Sólo un no atraviesa  tu mente

la esquina absurda de tu lado,

 aparca tus sentires

que se deslizan desarmados.

 

Sólo un no como de polvos

de mármoles agrietados.

 

Sólo un no que embruja el alba

Y al desierto parco que silente

no acaba de dibujar la memoria no dicha

y la muerte del pasado.

 

Sólo ya la hora del alba,

que se inclina entre polvaredas

ajadas, ceniza,

 hechas de almas en embrujo desatado…

 

Sólo vos y yo, el amor y la ausencia.

 

Y el vaivén frío,

helado de un ocaso que no concluye,

que nunca  muere.

 

Sólo la quietud áspera de la Tierra

Y su herida sangrante

que huele a agua enmohecida,

de lodos traspasada.

 

Sólo un horizonte que se desdibuja incierto

Entre olvidos, vidas y memorias rotas...

 

Sólo la lejana lejanía inalcanzable.

 

Sólo la memoria que no encuentra,

que dispersa,

 

Ya no dice nada

 

(Patricia)