Traigan copas, guitarras y violines,
que este día debemos celebrar;
y con almas sinceras venerar
a tan regios y célicos jazmines.
Brinden todos por éstos querubines
que nos saben de ensueños embriagar;
ofreciendo la dicha de soñar
con sus gracias de tiernos arlequines.
Ellas son las miríficas mujeres
que poseen de un ángel su fulgor;
y nos llenan la vida de placeres
con su bello y magnánimo esplendor;
porque traen del cielo los poderes
con la esencia divina del amor.
Autor: Aníbal Rodríguez.