El batir de tus alas
Inadvertido por años
Mi dulce cantor,
Dónde te habrá guiado tu instinto
La jaula que llamaste hogar
Ahora vacía de alegría
De tus latentes melodías
Solo se escuchan mis lamentos
La rutina del día
Se sentía como un ritual
Moverte de un lado a otro
Cambiar tu limitado paisaje
Te recuerdo en las mañanas
Y lamento tu partida
Mi amado cantor,
Endulzarás mis oídos en otra vida