Allá afuera la ciudad es otra.
Las calles juegan con el olvido
y renuevan sus viejos carteles.
Sin tus pasos,
estas calles
olvidaron sus nombres.
¿Cómo le explico a la gente
que nos alumbran estrellas
que ya están muertas?
Te quise tanto,
con tanta prisa y en tan poco rato,
que me distraje
y olvidé avisarle al calendario
que los años siguen pasando.
No te extrañe
si un día te cruzas
con estas calles que ya no te conocen.
No te extrañe
si entre tanto mundo ajeno,
tus ojos todavía,
saben reconocer mi casa.