Debo de lavar mis pies
para penetrar al templo,
para buscar el sustento
que fundamente mi fe;
ya no quiero padecer
decepciones, contratiempos,
retornaré al universo:
volveré esencia mi piel;
sé que viene tu retorno
con paciencia yo te espero
con un puro corazón;
vuelvo al cielo mis ojos
con devoción y con ruegos
y pleno de puro amor...