La muerte es una dama coqueta
que besa con los ojos abiertos
y con los labios cerrados,
ella sabe muy bien
de qué está hecho el tiempo
y ha aprendido de memoria
la cadencia de cada silencio.
La muerte es un ángel cansado
que atiende súplicas
con los oídos cerrados
y los ojos bien abiertos,
sabe muy bien Azrael
que el tiempo y la memoria
son babas del mismo beso.
Alexander Elías2026
#instantaneas