Como tierra húmeda que mancha,
bañado en materia
primigenia.
Entre luz y sombra,
latente, efímero y palpable.
En lo alto de una montaña,
rodeada de océano,
se abre un universo
imposible de comprender.
Donde el caos engendra luz
y la luz su expansión indescifrable.
Y así, entre rosas, espinas y barro,
mientras todo es lo que es,
y lo desconocido permanece
en su misterio;
siendo esa la clave.
Entre la curiosidad, la luz y la sombra, van pasando los días,
siendo el silencio
implacable frente a aquello
que no tiene nombre;
por ser innombrable,
y aún así…
latente, eterno,
y más allá del
cuerpo palpable.