En un pueblito pequeño, nació un don Juan, el niño mimado de una madre ejemplar, de buen parecer, atraía a las chicas al pasar
Era el suspiro y el insomnio de más de alguna, atracción fatal, una vez en sus redes, le enseñaba que también era experto en corazones, destrozar.
Años pasaron y una lista gigante de enemigos y despechadas manchaba su sombra, juramentos de venganza, en boca de ellas, su nombre y una gran deuda por pagar.
Un buen día de verano, nací, mi padre, el don Juan, por venganza, atraería a otros don Juan, esos que por juramento del club, rosas e ilusiones prometían mi vida acabar.
Y aunque yo, de buena gana sería parte del club, pues cumplo con todos los requisitos, doy tres pasos atrás, pues ya se acabarón los platos que quedaban por lavar.
Scarlett-Oru