Rafael Parra Barrios

El Sol de la Libertad

 

 

Dr. Eduardo Lapi García, Gobernador del estado Yaracuy (1996-2004) Preso y Exiliado Político que exige annistía πŸ‡»πŸ‡ͺ

 

Sol de la Libertad 🌞

 

Los días luminosos de Caracas no solo alumbraron la senda; encendieron un crisol de conciencia histórica, donde la temperatura de la lucha templó el acero de nuestra libertad.

Allí, en la ciudad del Ávila eterno, la agenda de la amnistía y la convivencia democrática obtuvo máximos honores, marcando el compás del tiempo perfecto de Dios.

​Fue una siembra bendecida: espontánea en su fervor, sincronizada en su propósito y provechosa en su alcance. Una agenda que abrazamos con la anuencia del afán, nutriéndola con la dignidad de nuestros presos y el anhelo indómito de nuestros exiliados políticos.

​En encuentros fructíferos, bajo el sol caraqueño alistamos el alma para el viaje terrestre hacia el terruño querido. Fueron días de fecunda solidaridad, donde la utopía dejó de ser horizonte para hacerse palabra empeñada. En un ambiente de confianza, afinamos las cuerdas del reencuentro, sellando una alianza motivada y resteada con la causa.

Hoy, solo aguardamos la bendición y los momentos propios del parto. Porque la historia, tantas veces terca y mezquina en los trances difíciles de la vida, ha decidido regalarnos su sonrisa. Es la sonrisa de quien sabe que, cuando se busca la verdad y la justicia, el destino se rinde ante la constancia.

Estamos a las puertas de un hecho histórico, imbuido de luz y de libertad. 

​​Ya olfateamos los hitos por venir. Las dudas se despejan anunciando el abrazo inminente con el Yaracuy amado. Le decimos adiós al destierro —ese estado injusto y enajenante— para volver al origen, al abrazo, a la vida, a la nueva historia.

Huele a petrichor, a ese aroma de nuestras entrañas donde la lluvia moja y refresca la tierra natal. Es la antesala del retorno; el perfume de una Venezuela que se lava la cara para recibir a sus hijos. El amanecer ya no es una promesa, es una certeza que ilumina el camino a casa.
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