anthony carrasquel

Indecisión ( atrapado en 2 amores)

​¡Era una guerra en la cama y una culpa que gritaba!

Tener la lealtad con la piel en disputa.

Una era mi templo, el hogar y el respeto,

la otra era el vicio, el sudor y el secreto.

​A una la tocaba con la luz encendida,

a la otra la devoraba en la sombra prohibida.

Una era el beso que calmaba mi suerte,

la otra era el sexo que me sabía a muerte.

​Me hundía en el cuerpo de la que me tentaba,

mientras mi alma el engaño sustentaba.

Uñas marcadas, gemidos, urgencia...

¡Maldito el placer que me pudría la esencia!

​Me enredaba en sus piernas, me bebía su jugo,

y sentía que era de mi propia fe el verdugo.

A una le mentía en la cara con calma,

a la otra le entregaba el sudor y no el alma.

​¡Qué vicio tan puerco ese de andar dividido!

Robándole al tiempo lo que no era permitido.

Gozaba en la sombra con furia animal,

y luego en mi casa me sentía un rival.

​No sabía con quién irme, ni qué prefería,

si el puerto seguro o el infierno que quería.

A una la cuidaba, a la otra la mordía,

¡Perdido en el vicio de aquella agonía!

​Si elegía el hogar, me traicionaba en la cama,

si elegía la amante, mi lealtad me reclamaba.

Cualquier decisión me convertía en ceniza...

¡Matando al esposo o a la bestia sin prisa!