En las ciudades picantes
Entre gritos ancestrales
Galopan los instantes
Bajo nubes que nada saben
Escapando, delirante
Y sin formalidades
Son como elefantes
Que lucen inflamables
Y llueve, y te abres
Pasajes y calles
Ya nada vales
Sin esos calmantes
Condenado enjambre
De flores, de imanes
De remos y sangre
De poses y diamantes