Yo camino lentamente
por la senda de la vida,
en la conciencia perdida
que persigo diariamente;
de una manera inconsciente
pido más luz, la salida,
esa senda ya prohibida
que se reabrió de repente;
amo la luz que refleja
cada cosa que me encuentro
en esta vana ilusión;
ya sin llanto, ya sin queja,
restaurado desde adentro,
muestro limpio corazón...