Ayer salí con mi preciosa madre.
Ayer disfruté comer e ir al cine con ella.
La veo y soy feliz.
Derrocha amor por nosotros.
Es un ángel admirable y bello.
Su paciencia y amor cautiva a cualquiera.
Sus palabras son roca firme, no se equivoca.
Gracias Dios por que puedo disfrutar de ella y de mi grandiosa hermana mayor.