Alek Hine

RIMAS DE NUESTRA ELEGÍA listo

Febo lúcido al poniente con sus tonos amarillos,

las gardenias y las rosas y también la madreselva;

con innúmeras palabras el silencio que te envuelva;

de sus élitros el canto memorable de los grillos.

 

Cuando el héspero ya penda como exorno del ocaso,

te hablarán esas alturas de opalino terciopelo;

esos fúlgidos diamantes incrustados en el cielo,

cuando ignífero astrolito pinte célere su paso.

 

Te hablará de mi la Luna, de la noche tenue foco,

que en tus límpidos balcones verterá luz en acopio,

cuando tu alma taciturna de mi ser llore la ausencia.

 

Te hablará de mí la noche, lo sé bien, no me equivoco;

ha de hablar en prosa y verso con total grandilocuencia,

con su tácito lenguaje, de los conticinios propio.