Alek Hine

A TI, NOCHE listo

Gran domo celeste de noche serena,

tus astros me miran con indiferencia:

no gozo la dicha ni sufro la pena,

ni el ánimo sabe de diva presencia.

 

Tus astros remotos, mirífica noche,

al fondo incrustados, impávido miro,

y yo, que no abrigo secreto reproche,

me arrobo en la tarda razón de tu giro.

 

A ti, noche, que hablas los varios idiomas

y que a los poetas tu numen asomas

y entre los espacios irrumpe tu voz,

formulo pregunta directa y aguda,

pues cogitabundo me asalta la duda:

Si es cierto que existe..., ¿en dónde está Dios?