Son las 12 de la noche
desde cuándo la hora se volvió reproche,
un recordatorio cruel, sin derroche,
de que tu amor se esconde hasta que el sol broche
¿Será que la luna te roba el querer,
te arranca el sueño y te hace perder,
ese gran amor que dices tener,
mientras mis sentimientos no quieres ver?
Cuando son las doce somos extraños,
como si el tiempo trazara sus daños,
y aunque prometiste cambiar por mí,
no veo tu brillo, no llega aquí
Yo, muriendo de sueño en la madrugada,
te hablo bonito, con voz entregada,
tengo la dualidad de hacerlo siempre,
y el otro lado de esa moneda
es tu presencia en mi cariño
mi cariño sincero, mi fe desgastada
de creer en tu silencio
Me mata saber que la hora te enfría,
como si la noche tu alma vacía,
copiara amantes de vieja poesía,
y al dar las doce, tu amor se me olvida.
como si la noche se llevara contigo,
fueran viejos amantes y copias su manera de ser,
si cuando son las 12 de la noche,
tu me dejas de querer