Roma.

Te sueño...

Sueño.
Sueño con tus brazos, como una hoguera tibia abrazando mis inviernos de julio.

Sueño.
Sueño con vos, respirando suave a centímetros de mi oído mientras el mundo duerme.

Sueño.
Sueño con la yema de tus dedos buscando mis manos calentitas.

Sueño.
Sueño con todo lo que aún no existe pero late entre nosotros: los días, las risas, la vida compartida.

Sueño con vos.
Sueño con nosotros. Y a veces siento que soñarte es la forma más linda de empezar a vivirte.