Es un sueño, la vida.
Pernocta en equipajes,
anida en las carteras,
en las manos calientes
y en los escaparates.
Colecciona plegarias,
miradas que no vuelven,
tal vez, avemarías
en grandes catedrales.
¿Qué guardará la vida,
dentro de sus bolsillos?
Tal vez, flores silvestres,
o alguna dalia blanca
que se levanta erguida
encima de la tarde.
L.G.