Surco la tarde en medio de pensamientos fluviales, tan sonados en mi razón; que busco el camino apresurado para encontrarte en el Bar el Compa, de la ciudad de Guanare.
El cielo aún azulado cubre por completo mis modestos pasos seguros en aquel año de 1992, y el ambiete guanareño increpa mis tácticas audaces en medio de aquel ocaso grácil.
Con alegría acepto mi destino quimérico y jolgorioso plasmado de un deseo indescriptible; solo mi misión contaba en encontrarte mujer delgada de cabellera negra y de trato sutil.
Tan sutil es tu trato que me envuelves en tus pasiones bordadas de besos dóciles, increpando mi corazón y el afán de poseerte de inmediato a la espera de nuestro encuentro furtivo.
Furtivo son tus suaves abrazos que me doblegaban entre aquella oscura sala y llena de luces rojas; sonando más mis deseos en visitarte de domingo a domingo a la seis de la tarde.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
09-03-2026