el sonido del mundo

Deriva

Desde que tengo memoria,

Mi cabeza nunca la siento bien.

 

Cómo si pasara mis días a la deriva,

Debatiendo entre el sueño y la vigilia,

Envuelto en niebla.

 

Todo arde ante mis ojos,

Y el mundo pasa frente a mi,

Cómo faros lejanos en una costa,

Brillan intensamente,

Y luego desaparecen.

 

A veces siento mi despertar,

De rrepente todo se mueve,

Cómo la cubierta de un barco abandonado,

Y cruje bajo mis pasos.

 

Navegó mares que no recuerdo conocer o elegir,

Con mapas hechos en el insomnio y brújulas que giran sin señalar destinó.

 

El horizonte me promete alguna isla,

Pero nunca termina de aparecer,

Solo veo agua interminable 

Y un cielo que tampoco responde.

 

Pero yo sigo flotando,

Entre mis sueños y a lo que todos llaman \"realidad\",

Sin saber si estoy perdido. 

 

O si en realidad este mar 

Es desde siempre,

Mi única forma de existir.

 

Mientras sigo aquí, atrapado en la deriva, 

De lo que es mi mundo de fantasía,

Y a lo que todos me insisten en volver, aquello que nombran \"realidad\".

 

El sonido del mundo.