Voy caminando contra el viento,
con mil preguntas en el pensamiento.
El mundo grita que no podré,
pero mi alma responde: sí lo haré.
Caigo una vez, me vuelvo a alzar,
porque nací para luchar.
Si el miedo dice “no vas a llegar”,
mi corazón responde: voy a intentar.
La vida pega, duro y sin aviso,
pero el valiente no pide permiso.
Sigue adelante, firme y decidido,
aunque el destino parezca perdido.
Porque el que sueña no está vencido,
aunque mil veces haya caído.
Y el que pelea con fe encendida,
termina cambiando su propia vida.