Lenta y sorda prisionera del silencio
Amanezco en las noches negras de pesadillas
El ayer profundo se hace día,
Y aún renazco trémula acechando luces
Que embriagan las persianas,
esas, tan frías, frías…
Enmudecida de pedregales rotos
Que saben a nueva caída,
Malvas viejas, ciegas de ocasos
Caigo bruscamente entre arenas secas,
amarillas…
(Patricia)